es
un crimen sin cuerpo del delito.
Si
la justicia no fuese más que
una
abstracción,
todo
este mar de colores desordenados
que
corren en un rió infinito
serian
una hermosa pintura y no
este
caos, en lo que muchos
llaman
ciudad.
Cuando
el fondo se revuelve
el
dolor se hace insoportable;
las
ganas
de
hacerme polvo resurgen y
ese
maldito hálito de esperanza
todo
interrumpe
como
una visita inesperada
que
sin llamar a la puerta
aparece.

