Las fiestas, esos acontecimientos
en que todos nos sentamos
bebemos, comemos,
simulamos armonía.
Solo miro la botella, esa misma
que está a medio tomar
me levanto tambaleante
y le doy un largo sorbo.
Todos miran y dejan de hablar,
me encojo de hombros,
un tío borracho grita:
Feliz año nuevo.
Yo me doy vuelta, enciendo un cigarrillo
Y en voz baja digo:
Otro más que se va.
Un vaso se estrella contra el piso,
La lluvia de cristales riega el suelo,
los fuegos artificiales iluminan la noche,
los perros se esconden y
ladran.
Toda una postal del desconcierto.


No hay comentarios:
Publicar un comentario