Hoy sentado afuera del bar, con una cerveza,
fumando y emborrachándome de letras,
vi a esos jóvenes pasar.
Podría ser yo en otra época,
podríamos ser todos nosotros
en otras épocas.
Las tardes de domingo tienen
esa capacidad didáctica, y
vidas.
Algunos escriben por las palmas,
otros por la fama.
Me gustaría preguntarles:
¿Qué es un triunfo?
Hoy me conformo con esas
tardes de ponderación y
contemplación.

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